Prensa Metro de Valencia -. (31.01.2026) La gestión del calor es un factor determinante para la fiabilidad de los sistemas mecánicos de alto rendimiento. Con esta premisa, la Coordinación de Bogíes, Máquinas y Herramientas llevó a cabo el reemplazo de las empacaduras de intercambio de calor en la unidad compresora de aire del vagón 1001.
Esta intervención técnica de precisión garantiza que el sistema neumático mantenga sus niveles térmicos bajo control, evitando fugas de presión y asegurando que el aire comprimido —vital para el frenado y la suspensión— se genere de manera constante y eficiente. El proceso de sustitución de estas juntas de sellado permite optimizar el ciclo de enfriamiento del compresor, un componente que trabaja bajo altas exigencias durante las jornadas de operación comercial. Al utilizar materiales de alta resistencia, el personal técnico asegura una estanqueidad perfecta en el intercambiador, lo que previene el sobrecalentamiento de los fluidos y protege los componentes internos contra el desgaste prematuro. Esta labor preventiva es clave para mantener la estabilidad del vagón 1001, traduciéndose en una marcha más silenciosa y una respuesta mecánica inmediata ante cualquier maniobra en vía.
Este despliegue operativo subraya la capacidad de la clase trabajadora del Metro de Valencia para ejecutar mantenimientos especializados que prolongan la vida útil del material rodante. Al centrar esfuerzos en la salud térmica de las unidades compresoras, la institución no solo mejora la eficiencia energética del sistema, sino que reafirma su compromiso con la seguridad ferroviaria.
Con cada ajuste técnico, el Metro de Valencia consolida su modelo de gestión soberana, garantizando que la tecnología que mueve a la ciudad opere bajo los más altos estándares de excelencia y confiabilidad.